Tus clientes saben por qué te eligen. Quien entra en tu web, quizá no. 

Imagina que alguien busca una empresa como la tuya.

Abre tu página web.

Después abre la de un competidor.

En ambas encuentra prácticamente lo mismo.

Calidad. Experiencia. Profesionalidad. Atención personalizada.

Dos empresas distintas que parecen decir exactamente lo mismo.

Y una pregunta sin responder:

¿Por qué debería elegirte a ti?

Si no encuentra una razón clara, quizá termine comparando precios.

O puede que cierre las dos páginas y siga buscando.

Sin pedir presupuesto.

Sin hacer una pregunta.

Sin darte la oportunidad de explicarle lo que tus mejores clientes ya saben.

Porque hay algo que tú conoces y él todavía no.

Por qué merece la pena trabajar con tu empresa.

Y una razón que el comprador desconoce difícilmente puede influir en su decisión.

Te pongo un ejemplo.

Una empresa anuncia «atención personalizada».

Como miles de empresas.

Pero imagina que, al investigar cómo trabaja, descubro que cada cliente tiene un único responsable durante todo el proyecto.

Entonces, en lugar de hablar de atención personalizada, podríamos escribir:

«Cuando surja un problema, no tendrás que volver a explicarlo desde cero. Hablarás con alguien que ya conoce tu proyecto».

Ahora el comprador puede imaginar qué significa esa atención.

El ejemplo es hipotético. Solo utilizaría ese argumento si hubiera comprobado que la empresa trabaja realmente así.

Fíjate en lo que ha ocurrido.

No hemos inventado una ventaja.

Hemos convertido una característica real en una razón para comprar.

Eso es lo que hago en TACHADO.

No empiezo escribiendo.

Empiezo investigando.

Quiero saber por qué te compran, qué dudas tienen tus posibles clientes, con quién te comparan y qué descubren después de trabajar contigo.

Analizo tu oferta, la información disponible sobre tu competencia y los argumentos que puedes demostrar.

Porque quizá llevas años dando por hecho algo que para un comprador nuevo sería una razón decisiva para elegirte.

Y eso merece la pena descubrirlo.

Después convierto lo que encuentre en una carta de ventas para tu página web.

Un texto que explique tu valor, responda a las dudas importantes y ayude a que el comprador entienda por qué debería tenerte en cuenta.

Sin inventar testimonios.

Sin afirmaciones imposibles de demostrar.

Y sin prometer que vas a multiplicar tus ventas por arte de magia.

Antes de hablar de trabajar juntos

Hay algo que necesito dejar claro.

No acepto un proyecto simplemente porque alguien esté dispuesto a pagarme.

Para trabajar con TACHADO. deben cumplirse tres condiciones.

Primera. Tu empresa tiene que vender.

Necesito una oferta real y clientes que ya hayan decidido pagar por ella.

Segunda. Tienes que estar dispuesto a mostrarme cómo funciona tu negocio.

Voy a hacer preguntas. Algunas sobre tus productos. Otras sobre tus clientes. Y probablemente alguna que nunca te hayas planteado.

Tercera. Tenemos que encontrar argumentos que puedas demostrar.

No voy a escribir que eres el mejor del mercado porque tú lo digas.

Si no encuentro una base sólida para construir una buena carta de ventas, no aceptaré el encargo.

No importa si diriges una fábrica, una consultora, una distribuidora o una empresa de servicios.

No busco empresas que quieran parecer mejores de lo que son. Busco empresas que tengan buenas razones para ser elegidas.

El trabajo cuesta 997 €.

Y esto es exactamente lo que incluye:

  • Una conversación inicial para entender tu negocio, tus compradores y tu oferta.
  • Investigación comercial de tu empresa, tu competencia y las posibles objeciones de compra.
  • Definición del argumento central de venta, basado en razones verificables.
  • Una carta de ventas completa, redactada para tu negocio y preparada para incorporarla a tu web.
  • Dos rondas de revisión dentro del alcance acordado.

Precio final: 997 € (IVA incluido).

El pago se realiza por adelantado, después de acordar por escrito el alcance, los plazos y las condiciones.

No incluye diseño ni programación.

Y no tienes que decidir ahora si quieres contratarme.

Primero necesito decidir si puedo hacer un buen trabajo para tu empresa.

Presenta tu proyecto

Quiero que me cuentes cuatro cosas.

Qué vendes.

A quién se lo vendes.

Por qué crees que tus clientes actuales te eligen.

Y qué consideras que tus posibles compradores todavía no entienden sobre tu empresa.

Incluye también el enlace a tu página web.

Con esa información haré una primera valoración.

Si considero que tenemos buenos argumentos sobre los que trabajar, te explicaré los siguientes pasos.

Si no veo un buen encaje, también te lo diré.

Porque una cosa es tener una buena empresa.

Y otra muy distinta es conseguir que alguien que todavía no te conoce tenga razones para elegirla.